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sábado, 24 de diciembre de 2011

Sendas de tristura y soledad.


Harto de cantos de sirena
de correr tras ninfas
que se escapan como
entre los dedos la arena.

Hay muchas mujeres, únicas,
su luz reside en su sonrisa.
Sonrisas de alegría desbordante,
sonrisas como fuegos artificiales.
Otras sonrisas coquetas,
sensuales, tímidas y sinceras,
como si te despertaras de noche,
te asomaras al balcón
y vieras amanecer.

Todo tan confuso.

De niño, me sentía con una mujer como
si me faltara el manual de instrucciones,
luego descubrí que cada mujer
es un mundo por descubrir,
un mundo misterioso,
besarla tiene algo similar con
clavar la bandera en la luna:
un pequeño paso para el hombre,
un gran paso para un corazón maltrecho.

¿Qué quiere mi corazón,
qué quiero yo?

Quiero posar mis labios en los tuyos
como se posa el rocío en una rosa roja
mientras el sol aún se despereza.

Pero es otoño,
caen las hojas como ilusiones,
y hay un fuego oculto en la maleza,
no uno, sino miles,
una constelación invisible.

Mientras vuelvo a mi cama,
surcando el río de mis lágrimas,
al otro lado del mundo,
borracha y harta
del País de las Maravillas,
Alicia vuelve a casa
siguiendo el camino
de las farolas encendidas.

Juntos y solitarios,
nos descubriremos desnudos
en la ficción de la distancia
que separa tu soledad y la mía.

domingo, 30 de octubre de 2011

Utopía degenerada.


Mi imaginación está desbordando los diques de la costumbre y la dignidad. Mi corazón corre en pelotas por las calles, anuncia un nuevo día: tiros al aire, cuerpos al suelo, se oyen gritos, pero de placer. Una monja se desnuda y se baña en la fuente, mientras los feligreses le hacen fotos. Un político se retira, vuelve a su profesión anterior: el circo. Un empresario se tira de los pelos: no recuerda bajo que baldosa escondió el dinero negro y la farlopa.

Mientras, tiros en el aire, buenas nuevas. No hay fronteras: una orgía ha sustituido a los lados de las camas. El Mesías llega un poco desorientado y por unos cuantos panes y peces, unas Marías Magdalenas se arrodillan, pero no para rezar. El alcohol es bien de interés cultural, y se apedrea a las clínicas de vinoterapia, por daños al patrimonio. El llanto ya no es triste, es un exceso de drogas, y la risa es un estado habitual, verde y habitual. La ley de paridad exige un 50% de alcóholicos y drogadictos en las listas electorales (ahora solo llegan al 25%). Por ley, una mujer no puede salir a la calle con velo y sobria, o con boina y sobria, o con...y sobria. A los hombres se les exige un nivel de alcohol en sangre para poder votar.

Hay tiros en el aire, cuerpos en el suelo, las armas son del pueblo, el sexo es del pueblo, y los militares aguardan temerosos en casa, sin saber cómo desabrochar las enaguas de su señora. ¡Escuchad hermanos y hermanas, el mundo del desenfreno, donde el deseo es ley y el orgasmo obligación! Bienvenidos a la tierra de los desterrados por la moral. A la guarida de homosexuales, transexuales, sadomasoquistas, exhibicionistas, voyeurs, alcóholicos y pervertidos en general. El sexo no os hará libres, pero pasaréis un buen rato. Recemos juntos por el colocón de la noche, la erección de madrugada y el polvo del levantarse:

Padre nuestro que estás en los vasos,
santificadas sean tus drogas,
venga a nosotros el sexo,
no nos dejes caer en el aburrimiento,
háganse tus perversiones con hombres y mujeres de distinta orientación sexual.
Danos hoy nuestra fiesta de cada día,
perdona nuestros prejuicios y mojigatería,
así como nosotros perdonamos nuestras resacas.
No nos dejes caer en el heteropatriarcado
y líbranos de la abstinencia (sexual o alcóholica).
Amén.

Piernas y rosas rojas. Devaneos de mi mente.


Escribo solo mientras el trabajo sin hacer reposa en el escritorio, su silencioso reproche me recrimina mi pereza. Mañana será otro día, hoy no puedo pensar, me aturde la necesidad de una calada de tabaco y amor. Adicción de ese beso que no llegó y esa colilla que se consumió en el suelo, como una noche madrileña en la que la contaminación no deja ver las estrellas.

Toso, y pienso en cuántos años quedarán hasta que el vicio me mate, bendita juventud, toda muerte nos parece lejana, así pues, ¿dónde dejé las drogas? Las necesito para no ahogarme en esta realidad, que es como el abrazo de una gorda cadáver: asfixiante y pestilente. No te asustes, estos desvaríos son normales cuando la razón me abandona y me quedo cara a cara con los charcos donde ahogué mis sentimientos.

¿Qué quieres, amor? ¿Belleza? Si la tuviera, ya te habría conquistado. ¿Inteligencia? Si la tuviera ya serías mía. ¿Carisma? Estaríamos gimiendo, no hablando. ¿Qué puedo darte, si no tengo nada más que mis ideales? La pluma y el pergamino jamás les sirvieron de algo a los escritores sin suerte, como mucho para morir de tuberculosis, pero yo moriré de otras cosas, de los humos del tabaco que me ocultan tus ojos, azules, verdes, marrones, ojos. Fumo porque si los veo no puedo respirar, y si no respiro: muero. Así que me sale a cuenta.

¿Dónde estábamos? Ah, sí, mis ideales. Acércate y te los cuento al oído, vuela conmigo a mundos mejores, con cerveza y sin dinero, con castillos de brisa de mar, camas de terciopelo y amapolas que crezcan en altares en vez de en las cunetas. Y trece rosas rojas en mi puerta. Y sexo y desenfreno, que nadie dijo que la revolución fuera triste.

Ven, disfruta del fusil de mis versos, escuchemos canciones tristes sobre la arena que oculta un adoquín, te morderé los pezones y tú te dormirás en mi regazo. El tiempo pasará de largo, las horas son para quienes ganan dinero con ellas. Nuestros besos están fuera del tiempo, del espacio, en un lugar donde nada importa y todo somos tú y yo, el universo de repente sigue la teoría de abrazos, el teorema de la penetración y la potencia del orgasmo.

Somos volutas de humo en la noche, nos contorneamos en nuestra efímera existencia mientras el frío amenaza con disolvernos en la nada de un oscuro bar. Nos fumamos el uno al otro, adictos a la nicotina de nuestros cuerpos, ahítos de alcohol y besos buscamos placeres más fuertes, la noche nos ofrece refugio, siempre hay sitio para dos amantes descarriados.

martes, 9 de agosto de 2011

Fragmentos de "La muerte en Venecia" de Thomas Mann


Eran un hombre de edad y un joven;
uno feo y el otro hermoso; la sabiduría en
contraste con la amabilidad. Y, entre gracias y
agudezas que animaban el coloquio, Sócrates
adoctrinaba a Fedón sobre el deseo y la virtud.
Le hablaba del espanto que experimentaba el
hombre sensible cuando sus ojos contemplaban
un reflejo de la belleza eterna; de las concupiscencias
del profano y el malvado, que no pueden
pensar en la belleza al ver su imagen, y que
no son capaces de sentir respeto por ella; hablaba
del sagrado temor que acomete al alma
noble cuando se le aparece un rostro semejante
al de los dioses, es decir, un cuerpo perfecto.
Le explicaba cómo todo su ser se estremece
de aquella alma, se enajena y apenas se atreve
a mirar; cómo se siente poseído de veneración
ante aquel que ostenta el sello divino de la belleza;
aquella alma le haría sacrificios, como a
una deidad, si no temiese aparecer como insensata
a los ojos de los hombres. «Pues sólo la
belleza, Fedón mío, sólo ella es amable y adorable
al propio tiempo. Ella es, ¡óyelo bien!,
la única forma de lo espiritual que recibimos
con nuestro cuerpo, y que nuestros sentidos
pueden soportar. Pues ¿qué sería de nosotros
si se nos apareciese lo divino en otra de sus
manifestaciones, si la razón, la virtud y la verdad
se nos presentasen en formas, sensibles?
¿No arderíamos y nos disolveríamos en amor
como otra época ante Zeus? La belleza es, pues,
el camino del hombre sensible al espíritu, sólo
el camino, sólo el medio, Fedón...» Después el
taimado seductor dijo lo más agudo: el amante
era más divino que el amado, porque en
aquél alienta el dios, que no en el otro; este
pensamiento es quizás el más delicado y el más
irónico que se haya producido, y de su fondo
brota toda la picardía y la secreta concupiscencia
del deseo.
La dicha del escritor es su posibilidad de
transformar la idea enteramente en sentimiento;
el sentimiento, totalmente en idea. En aquel
momento se había adueñado del solitario una
de estas vibrantes ideas, uno de estos sentimientos
precisos: el sentimiento de que la naturaleza
se estremecía de goce cuando el espíritu
se inclinaba en homenaje y reverencia ante la
belleza. Súbitamente sintió el deseo imperioso
de escribir. Cierto es que, como suele decirse,
Eros ama el ocio, y que sólo para el ocio ha nacido.
Pero en ese momento de la crisis, su excitación
le impulsaba a tranquilizar por medio
de la palabra el torbellino de sus pensamientos.

______________________________________


Aquella sonrisa fue recibida como un obsequio
fatal. Aschenbach se conmovió tan profundamente,
que se vio obligado a huir de la luz de
la terraza, del jardín, y buscar apresuradamente
el refugio de la oscuridad de la parte posterior
del parque. Allí fue donde se le escaparon
amonestaciones, singularmente indignadas y
tiernas al mismo tiempo: « ¡No debes sonreír
así! ¡No se debe sonreír así a nadie! » Se arrojó
en un banco, y fuera de sí, aspiró el aroma
nocturno de las plantas. Después, apoyándose en
el respaldo, los brazos indolentemente caídos, abrumado
y sacudido varias veces por escalofríos, musitó la fórmula
fija del deseo, imposible en este caso, absurda, abyecta,
ridícula y, no obstante, sagrada, también venerada: "Te amo".

____________________________________________

Porque la belleza, Fedón, nótalo bien, sólo
la belleza es al mismo tiempo divina y perceptible.
Por eso es el camino de lo sensible, el camino
que lleva al artista hacia el espíritu. Pero
¿crees tú, amado mío, que podrá alcanzar alguna
vez sabiduría y verdadera dignidad humana
aquel para quien el camino que lleva al espíritu
pasa por los sentidos? ¿O crees más bien
(abandono la decisión a tu criterio) que éste es
un camino peligroso, un camino de pecado y
extravío? Porque has de saber que nosotros, los
poetas, no podemos andar el camino de la
belleza sin que Eros nos acompañe y nos sirva
de guía; y que si podemos ser héroes y
disciplinados guerreros a nuestro modo, nos
parecemos, sin embargo, a las mujeres, pues
nuestro ensalzamiento es la pasión, y nuestras
ansias han de ser de amor. Tal es nuestra gloria
y tal es nuestra vergüenza. ¿Comprendes ahora
cómo nosotros, los poetas, no podemos ser ni
sabios ni dignos? ¿Comprendes que
necesariamente hemos de extraviarnos, que
hemos de ser necesariamente concupiscentes y
aventureros de los sentidos? La maestría de
nuestro estilo es falsa, fingida e insensata;
nuestra gloria y estimación, pura farsa;
altamente ridícula, la confianza que el ^pueblo
nos otorga. Empresa desatinada y condenable es
querer educar por el arte al pueblo y a la
juventud. ¿Pues cómo habría de servir para
educar a alguien aquel en quien alienta de un
modo innato una tendencia natural e
incorregible hacia el abismo? Cierto es que quisiéramos
negarlo y adquirir una actitud de dignidad;
pero, como quiera que procedamos, ese
abismo nos atrae. Así, por ejemplo, renegamos
del conocimiento libertador, pues el conocimiento,
Fedón, carece de severidad y disciplina;
es sabio, comprensivo, perdona, no tiene
forma ni decoro posibles, simpatiza con el abismo;
es ya el mismo abismo. Lo rechazamos,
pues, con decisión, y en adelante nuestros esfuerzos
se dirigen tan sólo a la belleza; es decir,
a la sencillez, a la grandeza y a la nueva disciplina,
a la nueva inocencia y a la forma; pero
inocencia y forma, Fedón, conduce a la embriaguez
y al deseo, dirigen quizás al espíritu noble
hacia el espantoso delito del sentimiento que
condena como infame su propia severidad estética;
lo llevan al abismo, ellos también, lo llevan al abismo.
Y nosotros, los poetas, caemos
al abismo porque no podemos emprender el
vuelo hacia arriba rectamente, sólo podemos
extraviarnos. Ahora me voy, Fedón; quédate tú
aquí, y sólo cuando ya hayas dejado de verme,
vete también tú

__________________________________

Nota: Los fragmentos están copiados de una traducción bastante mala, el ejemplar en el que lo leí es mucho más bello (el de la Colección Premios Nobel del diario "Público"). Los dos fragmentos donde Sócrates y "Fedón" dialogan sobre el amor son, probablemente (no lo he comprobado porque no los he leído), fragmentos del diálogo "Fedro" (que no Fedón, como traducen mal) de Platón.

sábado, 16 de julio de 2011

Nocturnos Universos Paralelos

Estalla la tormenta en mi alma
se lleva los rescoldos de mi razón,
ardió inerte en la pasión
que inflama mi sangre.

No es lujuria, es vacío,
las ganas de acariciar
la nada y la ausencia
porque el aire ahoga.

Navegaré por las galaxias
de tu cuerpo prieto y dulce
piel de estrella y besos solares,
solo años luz nos separan.

La ausencia y el vacío, me dices,
son distancias salvables.
Bésame, dame alas,
y volaré más allá de los cielos,

allí donde quedaron arrugadas
tus sábanas nacaradas,
y se esconde lasciva, tu sonrisa,
de los ojos de poetas de alcantarilla.

Me declaro culpable del deseo,
me declaro culpable de los besos,
me declaro culpable de la alcantarilla,
las copas, los cigarros, el humo,
y los amaneceres borrosos,
me declaro culpable de creer
que la noche es más dulce
que la ausencia de tu luz.

Susurra mi nombre
a las estrellas que titilan
igual que yo bebo tu imagen
en la noche de mis soledades.

El día del encuentro será huracán,
choque de trenes, maremoto,
húmedos y confusos rodaremos
por la hierba del mundo que imaginemos.

Nuestro será el cielo y la tierra,
el beso y la caricia, el calor de los cuerpos,
mi abrazo y el tintineo de tu risa,
se abrasarán oscuridades y ausencias
entre nuestras miradas
y tal vez si, tal vez no,
los fuegos fatuos serán
la medida de nuestro amor.

lunes, 13 de junio de 2011

Revolución en tu Lecho

(A la musa, roja, de mi sangre)

Revolución en tu Lecho

De tu amor soy republicano,
me tocó retroceder
en las trincheras de tus brazos,
vencido por quien tiene más armas.

Mi corazón, inquebrantable,
continúa luchando,
son tus labios
una utopía deseable.

Lucho, muero y sangro,
me queda el fusil de mis versos,
intento, poeta armado,
tomar tu Palacio de Invierno.

Bésame y serán tus besos
el albor de una nueva mañana,
soñaremos juntos en la cama
con la emancipación de los pueblos.

miércoles, 8 de junio de 2011

Anhelos de Alcoba

(A la musa Soledad)

Anhelos de Alcoba

Soy un volcán y tu la noche
en la que arderé,
eres una flor y yo el rocío
que te acaricia en la mañana.
Tú eres el mar y yo el acantilado,
embistiéndonos, chocando,
húmedos y espumosos.

Quiero perderme en la inmensidad
esmeralda de tus ojos,
quiero ahogarme en el lago de tus besos,
quiero caminar por la orilla de tus labios,
quiero explorar las sinuosas
sendas de tu cuerpo,
quiero encontrar los más recónditos
secretos de tu lengua.

Quiero sobrevolar tus sábanas
y contemplar tu cuerpo desnudo
bajo el arrullo de la noche,
quiero fundirme en tu sexo caliente,
desvanecerme en tu abrazo de deseo,
quiero que estallemos de placer mientras,
celosas, nos miran las estrellas.

Quiero mirarte y que tu sonrisa
estremezca mis pensamientos,
que las caricias anticipadas sean bombas
en trincheras inexploradas,
y que al final de la guerra de abrazos
me encuentre la noche besando tu cuerpo,
súbitos, arrebatados y palpitantes
nuestros corazones, cabalgaremos el deseo,
y finalmente, latiremos unísonos al ritmo del placer.

domingo, 17 de abril de 2011

Nuevo poema del blog "Letras en Lucha"



Prozac Nation


¿Cómo soporta el corazón
esta borrosa intensidad?

Vecinos de la Prozac Naton,
amantes al contado,
consumimos besos de plástico,
caricias de alquiler
y felicidad de farmacia.

La sombra se apoya en tus hombros,
respiras dolor y hambre,
y tu mente es un suspiro
en una noche interminable.

Duerme tus sentidos,
limita tu consciencia,
o el mundo será
una carga demasiado pesada.

No hay lágrimas en el
zigzag, temblor, de mi pecho,
el dolor en mi sien
no desaparece todavía,
son charcos de melancolía
de mi razón encharcada.

¿Cómo soporta el corazón
esta borrosa intensidad?

Con unos ojos que no ven,
con un dolor que no siente,
con un vacío intermitente
en los latidos cansados
de mi corazón ausente.

Borra, amor, esta
borrosa intensidad.
Borra, dolor, esta
borrosa intensidad.

Mi alma no llora,
se muestra, erguida
e inerme, ante el mar.
Húmeda y dolorosa vida,
¡todo en mí fue naufragio!

Un tablón de soledad
en un océano de angustias.

¿Cómo soportas, corazón,
esta borrosa intensidad?

sábado, 9 de abril de 2011

El futuro de un cobarde

Sabes cariño, tengo cinco o seis canciones sin final, ninguna es de tu talla, pero seguro que alguna no te va del todo mal. Sé que son viejas, y que el papel esta arrugado, pero nena, tu ya no tienes veinte años. A ellas les prometí sexo, paz y libertad, pero tu tendrás que conformarte con lo que un día fue amor, y no piedad.

Vamos nena, ya sabes que los ramanticos escribimos mucho, decimos poco y no hacemos nada. Todo lo que fui, fue solo un delirio juvenil, un exceso de pasión, un montón de honor derramado sobre el hombre que soy.

Sé que prometí dar la vida, cambiar el mundo, conseguir la paz y vender mi muerte. Pero yo solo no hubiera logrado la más mínima victoria, habría luchado y habría caído, y a estas alturas del partido, ya no tendría nada

Vamos, no puedes culparme solo a mi, nadie hizo nada y todos lo vimos todo. Joder, yo no fui el único mentiroso, todo hablaron, se quejaron y gritaron; pero ninguno se atrevió a recibir un disparo, en cuanto agitara la rama todos los pájaros volaron. Mierda ¿qué querías que hiciera qeu guan no te va del todo mal agitaro la rama todos los pajaros volaron. Mierda ¿quno fuodo lo qeu guan no te va del todo mal?? Haz como yo y confórmate con lo que tengo: dos coches, una casa, y 10 horas de trabajo hasta el día que me vaya.

Joder, ya sé que el precio es alto, ya sé que camino sobre mentiras propias y sangre ajena. Por qué crees que no duermo por las noches, por qué crees que todas las botellas que ves están vacías. No soy idiota, sé que esta vida es una mierda, sé que perdí el honor cuando agache la cabeza y dejé de golpear, sé que todo lo que tengo solo es basura pintada con las vísceras de los hermanos a los que me negué a ayudar, sé que todo lo que sé no vale nada. Sé que soy, fui y seré un cobarde

No se que hubiera pasado si hubiera cumplido mis promesas. Ya sé que podría haber ganado, haber violado a los señores; haber construido una gran revolución, que al menos ganara un corazón. Podría haber terminado mis canciones; haber empuñado una pluma, una pistola o una piedra; haber cambiado mi mundo, el tuyo , el suyo, el de todos y el del viento; o, al menos, haberlo perdido todo con honor.

Pero me temo que ya es demasiado tarde, ahora que me llevas no me queda más remedio que irme contigo mi vida, ¿que adónde voy? Soy ateo, no voy lejos

miércoles, 16 de marzo de 2011

Letras en Lucha nº1


Soy el poeta que tira
la piedra de sus palabras,
que escupe con su Verbo
a los cerdos con corbatas.

Puedo escribir los versos
más rojos esta noche,
ardiendo están libios fuegos,
enhiestos puños contra el fantoche.

Grita, bien alto, no les votes,
sal a la calle, a los balcones.
A los buitres, los halcones,
que nos tienen hasta los cojones,
que no los queremos demostrémosles.

Basta de clones insípidos,
marionetas miserables,
reconquistemos las calles,
¡los reptiles, al asilo!

Mi tinta y mi sangre es roja,
por eso me acongoja
esta democracia coja.
"Socialismo o barbarie". Escoja.

Tú tienes el poder
está en tu mano el cambio,
los tiburones: al acuario,
y al pueblo los bancos devolver,
porque ¡ya basta joder!

Siempre con la misma historia,
oye mi soflama acusatoria,
que busca llevarles la contraria
a la chusma y a la escoria,
lamedores de pollas bancarias.

¡Que surja ya la voz contestataria!
Y la verdad, que siempre es revolucionaria,
que es el examen de la historia,
donde el ser humano se levanta
cuando ya más no aguanta,
cuando se yerguen las masas,
y dicen: construyamos el mundo
que ansían nuestras almas.


Me declaro simple aficionado de la poesía comprometida, frente a grandes poetas como Neruda, Benedetti, Miguel Hernández y tantos más. Vídeo elaborado por el poeta comunista (pero con poesías no políticas igual de increíbles o más que las políticas) Aitor Cuervo. Música de Paco Ibáñez y letra de Rafael Alberti. ¡Un lujazo, vaya! Salud y República.





sábado, 12 de febrero de 2011

La maldición de la felicidad.

Cuando has flotado en densidades nuevas, diferentes… si, de esas azuladas de olores cálidos. ¡Las dimensiones de los poetas!
Cuando te has despertado riendo de felicidad, cuando tu risa te ha hecho abrir los ojos…
Cuando has llorado de belleza. Cuando te has sentido parte de los demás, cuando los demás te han formado. Cuando has amado sin límites, amado de verdad… invadiéndote la paz, apaciguándote la calma.
Cuando sientes que has alcanzado la cima y, sin embargo, pasa a superarse al segundo siguiente.
Cuando aprendes a comunicarte sin hablar, cuando sientes sus corazones latiendo en el tuyo… y todo a lo que los demás dan importancia se convierte en algo estúpido. Cuando nadie lo entiende, cuando deja de importar el tiempo que pase, deja de importar el espacio que os separa. Cuando la memoria no te trae más que sonrisas… y el presente, y el futuro.

Perdido, combates con velocidad la mediocridad.

Porque cuando has tocado el cielo… la tierra aburre.

lunes, 7 de febrero de 2011

Letras dulces y tristes.

Poema sobre el vicio y placer de escribir


La tinta fue mi sangre
y las palabras los pétalos
caídos a mi paso.
Mi vida deja retazos
de sueños y desmanes.

¿Qué decirle al Silencio,
si te lo encuentras de cara?

Decirle:
Amo, siento y vivo,
tiende el puente de papel
que voy a cruzar el abismo
donde habita el olvido
y agonizan los sueños.

Dos palabras, sabes cuáles,
son un mundo.
Capaces de crear un infierno
de llantos profundos,
o elevarte a un cielo
que jamás imaginaste.

Las palabras construyen
de un ayer un hoy,
y plasman el mañana
que tal vez será.

Son la soga que ahoga
a los más cuerdos,
y la cuerda que salva
a los locos solitarios.

Su destino está unido
al de los poetas borrachos
que beben Rimbaud con tequila
y me susurran que te diga:
"Follemos sobre papel barato",
saldrá un poema dulce,
caliente y salvaje.

Una corola de besos
y un ramo de abrazos.
Las pieles, como la hiedra,
prietamente entrelazadas.

Y mis manos, mojadas
del licor de la vida,
contendrán por fín
la locura, la pena y la tristura
que mi alma supura y respira.

Y si no, ¡a la bebida!
Sexo y alcohol,
carantoñas a la vida,
que el blanco del papel
es el blanco de la muerte.

martes, 1 de febrero de 2011

Collage de mares y penas.

Me tienta la noche

y oigo una voz que me llama.

Es Alejandra diciendo

“Yo el gran salto”.

Salto al vacío poético,

malabarismos ante el abismo,

cabriolas ante el absurdo.


Voy al encuentro

del mar, mientras

la memoria se estrella

contra la laguna Estigia.

Ahogado en la prisión

de deseos inconclusos,

amanece demasiado pronto.


Los cuervos me observan,

me inquietan sus ojos vacíos

que hablan de muerte.

Dejadme, cuervos de mal agüero,

la soledad no se comparte.

Dejadme, espectros de la noche,

la locura se contagia.


La fiebre de la pasión

me consume.

Tan solo necesito bañarme

en la oscuridad de tus ojos,

fundir nuestros cuerpos

cubiertos por el manto de la noche,

y sentir, otra vez, algo que importa.

domingo, 30 de enero de 2011

Delirios de medianoche.

Una poesía de un insomne trastornado.

Un perro soy, pues a la luna aullo.
A esa perra albina, que se burla distante.
Cansancio y desidia.
Muslos vacuos
y labios vacíos.
¡Basta de máscaras huecas!
De musas de plástico
y de bellezas de escaparate.
¡Basta, no las quiero!

Mis labios saben a polvo,
mi corazón cría telarañas.
¿Qué es el hombre? Barro.
Simples, complejos,
quiero follarme a las mentes,
tampoco eso, tan solo
quiero la luz que anida
en esos ojos sapientísimos.

No puedo y ardo en llamas.
¡Muéstrate musa esquiva
que corres en mi sangre!
No aparece. ¿Qué hago?
Dormiré sobre pechos de hetairas,
Jesús y Mefistófeles serán
mis compañeros de copas.
¿Dios o el demonio?
¿Qué importa?
La carne es carne,
y la carne es débil.
Ahítos de pecado pensaremos:
"¿Muerta Helena, queda alguna musa?"

Sombras que se cruzan,
gritos en el silencio.
Miedo y Deseo se baten
en lucha interminable.
Cuando gana uno me enredo
entre brazos obscenos,
cuando gana el otro me pierdo
en divagaciones obscuras.
Sin locura y sin musas
muere el genio.

Genio y figura
hasta la sepultura,
la Muerte me acunó
y luego se marchó.
Me quedé solo en la casa
con mis Recuerdos.
El Amor no llamó
a la puerta, ¡ingrato!.
Soledad me invitó a unos tragos,
y después, borrachos y contentos,
hicimos un trío con la Noche.
¡Menage a trois, lo llaman!

A la mañana, cubierto
tan solo por mi vergüenza,
me despertó Aurora del lago de lágrimas
en el que nadaba con Angustia.
Despierto, lúcido y aliviado,
cogí una pluma y
me hice el harakiri.

martes, 25 de enero de 2011

Elegía a lo Público.

Un resumen rimado de la actualidad, un poco como hace Sabina en Público. Solo que yo no cobro entradas abusivas, no me gustan los toros, no apoyé a Zapatero y, por supuesto, escribo mucho peor y no tengo su talento musical.

Dicen las sombras con voz
que están atando al obrero,
que trabajarán los viejos,
que agoniza la razón.

El sufridor, el parado,
pobre, está hasta los huevos,
Dios no le escucha los ruegos,
y Zp ruega al mercado.

Él quiere ser perdonado
por la deuda nacional,
bancos se siguen lucrando,
capitalismo: criminal.

Sarkozy iba a refundarlo
pero todo salió mal,
ellos fueron refundados
por orden del capital.

¿Estado del Bienestar?
Se marchó y no volverá,
papel mojado será
el derecho a la igualdad.

¡Que viva la propiedad!
Pero solo para ellos,
que se jodan los plebeyos,
borregos sin voluntad.

Nos quitarán las pensiones,
a la calle Gabilondo,
se construyen más mansiones,
¡es un negocio redondo!

viernes, 21 de enero de 2011

Autorretrato de una mente

Esta debe de ser la actitud natural de un perro muerto. Con los ojos cerrados y la mierda rozándome el cuello. Comportándose como un gilipollas colgado de un bloque de hielo. Sentado en la puta calle sin poder echar un puto trago porque en realidad es un tipo respetable, porque en realidad es un tipo responsable que tiene que estudiar sin poder fumar por falta de huevos para decepcionar. Será porque esa chica me vuelve loco, será porque ya estaba loco y esta chica me esta volviendo cuerdo, o quizás simplemente sea un gilipollas como todos los demás. Será porque soy un chulo sin vocación, o quizás un pringado con demasiado orgullo. La sinceridad debe ser una mierda, porque sinceramente esto suena como el culo. Me pregunto si algún genio podría sacar de aquí una buena canción. Debe ser este rock que me motiva, o quizás sea una secuela del consumo de ácido, o será esta chica que me esta volviendo loco, o debe ser, … joder empiezo a sonar como un anuncio sobre la disfunción eréctil. Perdonarme pero me pongo gallito cuando la teclas del ordenador me acarician los dedos. En realidad soy un hombre de ojos tranquilos que tiene miedo a que la derrota se convierta en un hábito. No me gusta perder, y por eso evito jugar, no digas que soy un tipo sincero, porque en realidad me faltan huevos. Sigo pensando y no consigo concentrarme, tengo el cerebro efervescente, y las dudas me carcomen los ideas, la duda solo trae locura, haz caso a un hombre que tiene un master en dolencias metafísicas. Ahora mismo no se si tengo fe en derretir hielo, o si debería olvidarme de hacer milagros, soy tocayo pero no cristo, soy hombre, pero yo no creo en viejos padres. No tengo ganas de concentrarme, me la suda la información, prefiero esta puta escritura automática acompañada por las líneas rojas de del ordenador. Ahora mismo una preciosa constitución podría intentar hacerme una felación, y a mi me daría exactamente igual, así de colgado estoy de ti. Dudo, dudo, y dudo, y sueno como un burgués amanerado que en sus ratos libres jode el pensamiento universal. Ahora mismo solo quiero las ideas que me de una guitarra eléctrica. Ahora mismo siento que no soy yo, pero estoy convencido de ahora soy más yo que nunca. Se que hablo demasiado, pero no encuentro la medida, no soy un tipo callado, y no quiero ser un charlatán, cuando uno duda de uno mismo es difícil mantener el equilibrio. Me muevo como un sapo dando saltos disonantes y mirando con ojos de besugo, y hoy he visto un pájaro muerto y a mi me la ha sudado. Y tengo fallos y cometo errores, y las gotas en el mar son demasiadas, y me gustan las mujeres. Y no estoy seguro de cómo soy pues el ser es un ente psicosomático que solo existe en conciencias ajenas, pero si se cómo quiero ser, y se que no estoy estudiando joder. Y pido perdón por ser un capullo, y pido perdón por ofender y pido perdón por mis errores, y por las faltas en este texto. Os juro que hoy el atardecer a durado diez años, y que durante ellos solo he respirado tres veces, y que quiero ser una buena persona a la que nadie odie. Pero sé que a veces no lo soy. Joder debo ser un puto sentimental porque si no estas mierdas no se explican, serán las playas que no vi durante mi niñez, o los tiempos de agua helada que recorren el sinsentido de un cabeza en plena ebullición literario sentimentaloide, o que esta chica apenas me dirije la palabra, o que tengo una puta obsesión por los anuncios proerecciones en los que aparecen perros monstruo. Pero todo esto no me da miedo, por que lo único a lo que temo es a tus ojos de hielo, no a que me atraviesen el alma, sino a no poder verlos fijos en los míos. No creo que a nadie le importe esto, no creo que nadie consiga llegar hasta este punto, pero al que le consiga le doy la enhorabuena, porque a mi me faltan huevos para releer toda esta mieda. Sería como comerse tu propio vomito. Joder como sigan creyendo que estoy loco no voy a volver a follar hasta el dos ml catorce , mierda no debería haber dicho eso, nop es propio de mi, o quizas sí, que más da ahora me importa más el bloque de hielo que el sexo, joder hasta la constitución tiene prioridad ahora mismo, mierda estas cosas habría que controlarlas , esta manera de escribir es acojonantemente sincera. Mierda acabo de saltar de página, joder podría intentar escribir así un libro, y después podría usarlo para ir al hormiguero y matar a Pablo Motos. Me pregunto si alguien le encontrara algún valor literario, quizás tenga un valor sentimental, pero habría que estar loco para llamar a esto literatura. Al fin y al cabo solo es un turbio estriptis mental, una confesión esotérica, un montón de letras ordenadas casi al azar. Joder sigo colgado y no me olvido, y tampoco me olvido de estudiar, Joder debería pensar en terminar, lo llevo intentando varias líneas, pero no consigo encontrar la frase adecuada, quizás una frase bonita para ganar cariño, o quizás una frase épica para ganar respeto, o quizás un nombre, o… Joder vuelvo a escribir como un capullo, y vuelvo a dudar sobre quien cojones escribe estas líneas, y quien cojones actuará cuando vuelva a intentar mirar a los ojos, joder esto es un puto bucle. A tomar por culo. Fin

viernes, 10 de diciembre de 2010

Tus ojos lo merecen

Este miedo me está devorando las entrañas. Los músculos del cuello se me están cansando, y la soga comienza a dejarme sin respiración. Ya no puedo aguantar más.

Me arrastro por la calle buscando tu reflejo en los ojos de la muerte. Pataleo para tratar de respirar. Me retuerzo bajo los pies de la gente, nadie me mira porque nadie quiere verme. Sigo buscando tu mirada a través de una botella, y arranco tu recuerdo con tragos de whisky americano. Soy las ruinas perdidas de un hombre derrumbado, un perdedor que apostó su vida a una carta con tu foto. El aire ya no llega a mis pulmones, pero el alcohol sigue corriendo hacia mis venas. Ya no recuerdo si exististe, o si fuiste producto del delirio de mis ganas de soñar. El frío comienza a caer sobre mi piel, y yo aleteo para tratar de respirar. Siento gente caminando por mi lado, pero nadie me pregunta por qué me estoy muriendo. Noto los labios de mi asesino en mi garganta. Se que me quedan pocas palabras por pensar. La vista se me apaga. El frío se disipa. Caigo borracho y solo bajo un manto de nieve. Pero no me arrepiento de nada, porque tus ojos lo merecen.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Estrella de marfil

Suena una melodía dulce. Ella está al piano. Dejándose acariciar por la música él lee calmado apoyado en la ventana. Las risas le distraen haciendo que levante la vista y la dirija al horizonte. Los niños juegan. Corren satisfechos entre el dulzor de las flores, saben que su padre les mira desde lo alto de la torre de marfil. Los frutos rojos despiertan sus sentidos. Con ellos entre sus labios se tumban en la hierba, refrescándose de la calidez de ese pequeño universo. El agua del río baila con los peces. El cielo va tomando tonalidades rosáceas. El sol parece llorar al despedirse, pero se consuela, sabiendo que podrá acariciarles mañana. La luna respira aliviada de encontrarles de nuevo allí. Ella deja de tocar pero la melodía no cesa. El aparca el libro, pero los sueños no mueren. Se están mirando. Ambos tienen lágrimas en los ojos.
Dicen que vinieron aquí hace mucho tiempo. Que huyeron de un sitio donde las cosas eran tan feas que el sol y la luna ansiaban no verles. Dicen que aun nos echan de menos, y que cada vez que ella toca, que cada vez que el lee, se miran entre lágrimas. Dicen que cada noche, en medio de la belleza, se aman de la más intensa de las formas para hacernos llegar un brillo en medio de la oscuridad. Dicen que quieren hablarnos sobre nuestra belleza, y esa bondad natural, en la que ya nadie cree.

jueves, 25 de noviembre de 2010

El autobús simbólico.

Un cóctel para blogka con hielo, directo de mi cabeza. Un cóctel de Kafka, Marx y una experiencia muy cotidiana. Una parábola.


Ayer, como cada día, me levanté y, un poco dormido, me subí a un autobús para ir hacia mi destino.
Era un bus grande con un montón de gente. La gente era de edades diferentes, de sexos diferentes, de razas diferentes, de religiones diferentes. Lo único que nos asemejaba era que éramos personas que íbamos en el autobús. Cada persona hacía una cosa: uno leía, otro miraba al infinito, aquel hacía sudokus y el de más allá trabajaba en su portátil.
El autobús seguía un itinerario que no elegíamos nosotros, sino que lo habían elegido personas de más arriba, personas que no tenían que ir en autobús. Era un itinerario cíclico y repetitivo, siempre el mismo, siempre repitiéndose, solo con pequeños cambios por obras o reparaciones. Pero nosotros no éramos conscientes de ese comportamiento cíclico porque hacíamos un tramo concreto, no veíamos la repetición, simplemente nos llevaba a otra parada, cerca de donde queríamos ir.

Nosotros, los pasajeros, solo podíamos elegir una cosa: cuando bajarnos del bus. Cada uno se bajaba cuando quiere, si todos se bajasen a la vez el autobús no serviría.

En el bus estábamos hacinados, el aire era pesado y tenía menos oxígeno. Lo único a lo que podías aspirar en el bus era a estar sentado en vez de permanecer de pie, pero no podías aspirar a otro transporte desde dentro. La única salida era bajarse del bus.

Este autobús es el capitalismo. Vuelve a mirar el texto y lo verás claro.

Nosotros somos los pasajeros, luchando entre nosotros por un asiento. Pero no controlamos el sistema y la dirección, los de arriba se ríen de nosotros porque no padecen nuestras miserias. Solo somos conscientes de ese pequeño tramo que recorremos, tenemos que abrir nuestra mente para ver el ciclo.
El autobús solo se desvía por pequeñas obras, obras que nos cuestan un retraso, "reparaciones" del sistema que se traducen en despidos, bajada de salarios, ataques a las pensiones, recorte de derechos, etc.
Si salimos todos del bus a la vez, el bus pierde su sentido, pero si cada uno va saliendo individualmente a su hora, no es una salida consciente y planeada (como la conjunta) sino que sales porque has llegado a tu parada final, tu parada es la muerte.
Recordemos que hay gente que va andando, y gente que va en bicicleta, recordemos, en definitiva, que otro mundo es posible.